El Congreso aprueba la Ley de Memoria Democrática pese al rechazo de la derecha

0
152

El Pleno del Congreso aprobó este jueves -por mayoría de 173 votos a favor, 159 en contra y 14 abstenciones- el proyecto de Ley de Memoria Democrática por el que se reconoce como víctimas a las personas que padecieron persecución o violencia por razones políticas, ideológicas, de conciencia o creencia religiosa, de orientación e identidad sexual, durante el período comprendido entre el golpe de Estado de 1936, la Guerra Civil y la Dictadura franquista hasta la promulgación de la Constitución Española de 1978.

Esta ley, a diferencia de la vigente, contempla sanciones económicas entre 200 y más de 100.000 euros ante los incumplimientos. Además, asume que la búsqueda de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la Dictadura corresponderá a la Administración General del Estado.

La norma ahora se remitirá al Senado, donde el Gobierno confía en que no sufrirá modificación alguna y pueda ver así la luz definitiva de su aprobación en el próximo mes de septiembre.

Durante el debate parlamentario, el ministro de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, tomó la palabra para aclarar aspectos de la norma y defender que el Gobierno “siempre” estará con “todas” las víctimas.

“Este Gobierno siempre con todas las víctimas, con todas, arropándolas, ayudándolas y no tratando de utilizarlas”, trasladó Bolaños a la bancada del Partido Popular después de puntualizar “lo que dice, que no dice y lo que algunos dicen que dice”.

Todo ello minutos después de que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se reuniera en unas dependencias del Congreso con 19 colectivos de víctimas del terrorismo.

Bolaños, en virtud de la prerrogativa que permite al Gobierno intervenir en cualquier momento en un debate parlamentario, subió a la tribuna para poner el broche final al debate sobre la Ley de Memoria Democrática.

La intervención del ministro pivotó sobre la idea de arrojar “luz” sobre lo que establece la ley tras su paso por el Congreso, frente a “lo que algunos dicen que dice”. De tal manera, dejó claro que “la memoria es un derecho de la ciudadanía” y que el tiempo de aplicación de la misma concluye el 29 de diciembre con la entrada en vigor de la Constitución.

El ministro explicó estos puntos tras la polémica iniciada tras el pacto con EH Bildu, que incluyó a la norma, a través de la disposición adicional decimosexta, el texto de que “el Gobierno, en el plazo de un año, designará una comisión técnica que elabore un estudio sobre los supuestos de vulneración de derechos humanos a personas por su lucha por la consolidación de la democracia, los derechos fundamentales y los valores democráticos, entre la entrada en vigor de la Constitución de 1978 y el 31 de diciembre de 1983, que señale posibles vías de reconocimiento y reparación a las mismas”.

Además, remarcó que con la ley “se homenajea a todas las víctimas de la guerra civil, de un bando y de otro, y también por supuesto se homenajea a las víctimas de la Dictadura en nuestro país, que las hubo y muchas”, ahondó Bolaños, porque con esta norma “se condena el golpe de Estado del 18 de julio del 36 y se condena la dictadura”.

DEBATE

Antes de la intervención de Bolaños, los portavoces de PP, Vox y Ciudadanos arremetieron contra el PSOE tanto por el acuerdo con Bildu como por lo que ellos consideran que esta norma permite reivindicar a las víctimas según su ideología.

Así, el portavoz del PP en esta materia, Mateo Istúriz, recordó desde el inicio que ETA asesinó a su padre y a un hermano, y denunció que esta ley es “obra y arte de Bildu” y sólo por eso ya debería ser desnaturalizada”. Por eso, alertó de que, si Feijóo llega a La Moncloa, el Partido Popular derogará “con gran alborozo” esta ley de “Memoria Totalitaria” porque se debe estar “o con las víctimas o contra ellas”.

El diputado popular tachó de “acto de chulería” y de “profunda repugnancia” que el Gobierno, además de pactar con Bildu, quiera aprobar la ley en julio, un mes con muchos atentados de la banda terrorista ETA.

Así las cosas, se dirigió a los diputados de EH Bildu en el Congreso para que secundasen sus palabras. Les pidió que “condenen” los asesinatos de ETA, mientras a la bancada socialista le trasladó que la norma supone una “traición” a sus antiguos dirigentes.

Precisamente, desde Unidas Podemos, el secretario de Estado de la Agenda 2030 y líder del Partido Comunista, Enrique Santiago, pidió a los populares que afirmasen con él que «todas las víctimas, todas, son nuestras y deben ser reconocidos sus derechos en la reconciliación. Díganlo conmigo, díganlo. ‘Yo condeno la victimización y las violaciones de derechos humanos causados por la dictadura franquista’. ¡Díganlo!».

El secretario general del PCE defendió que con esta norma “garantizamos más derechos y no hay abandono a las víctimas”. Además, de la condena del golpe de Estado de “julio de 1936”, tal y como remarcó el líder comunista ante aquellos que critican que sea en este mes cuando se apruebe la norma.

Santiago sostuvo que no se modifica la Ley de Amnistía como demandaban algunos “ni es necesario ni tiene efecto alguno”. “La democracia española ha sido muy generosa con los herederos del franquismo y corresponde ahora que la derecha tenga algo de generosidad con los millones de víctimas que provocó una dictadura que todavía justifican. Enfrentar a unas víctimas con otras es una indignidad”, denunció.

ERC Y BILDU SE VAN AL HABLAR VOX

Al inicio de las palabras del diputado de Vox Francisco José Contreras abandonaron el Hemiciclo los diputados de ERC y de EH Bildu mientras este denunciaba que en la norma no se hace mención alguna a los asesinados por el Frente Popular. Así como lamentó que el Partido Popular no haya derogado la vigente ley de memoria – que nació en 2011 bajo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero- ni tampoco la norma andaluza ahora que están gobernando en la Junta de Andalucía.

Contreras indicó que Vox apoyará “cualesquiera iniciativas de homenaje de reconocimiento a los caídos de ambos mandos que murieron persiguiendo lo que ellas consideraban una España mejor así como las víctimas de persecución política y religiosa sin distinción de ideologías y de bandos cosa que no hace esta ley”.

CIUDADANOS DEFIENDE A FELIPE GONZÁLEZ

Uno de los momentos más tensos del debate lo protagonizó el diputado de Ciudadanos Guillermo Díaz cuando acusó de que, con la ley, se “eligen víctimas y asesinos en función, no de lo que sucedió en el pasado, sino de su utilidad en el presente». «Españoles muertos en favor de políticos vivos”, comentó.

Díaz criticó que para “cerrar el círculo de la miseria moral” en el PSOE “pactan con Bildu que la norma analice, a su juicio, “el franquismo en su visión más extensa”, parafraseando a la portavoz de EH Bildu. Eso es “el peor PSOE apuñalando al mejor PSOE”, indicó a tenor de que la norma permitirá el estudio de casos en 1983, ya bajo mandato del socialista Felipe González.

En ese momento, Díaz mostró un tuit de Arnaldo Otegi en el que critica las palabras de González en las que reconocía sus dudas sobre la ley. “A Felipe González no le suena bien la Ley de Memoria Democrática por X razones”, denunció Otegi.

Ante estas palabras, el diputado de Ciudadanos dijo que “como demócrata” no iba a permitir que “este pieza (por Otegi)” dijera eso de un expresidente del Gobierno de España y rompió en tribuna el papel mostrado. A su juicio, esa acción del líder de Bildu hace “a Otegi más infame y a Sánchez más pequeño, no les queda un mínimo de dignidad”, reprochó a la bancada socialista.

A FAVOR

Desde el PNV, Mikel Legarda explicó el apoyo a la ley porque “es un texto necesario y no lo consideramos revanchista”. No sólo porque tiene un “carácter más amplio y concreto” que la anterior de Memoria, sino porque ayuda a estar “mejor alineados con las políticas de memoria desarrolladas en distintos países, singularmente en Alemania”.

Así como para “estar también mejor alineados con los valores constitucionales, como la defensa de la democracia, la promoción de la justicia y la reparación la protección de los derechos humanos y el respeto a la dignidad humana y de los derechos que le son inherentes”.

El diputado de Más Madrid, Iñigo Errejón, comenzó su intervención reclamando al PP que no instrumentalice la ley porque la norma solamente atañe al golpe de Estado del 36 y a la Dictadura posterior.

“Hoy vamos a aprobar una ley con la que los hijos y nietos de los vencedores saldarán con los derechos intactos. Y los hijos y nietos de los que nunca se dieron por vencidos, volveremos a casa con el orgullo de decirles que este país comienza a reconocerles la deuda que tenían con ellos. Porque fueron, somos y porque somos serán”, remachó.

EN CONTRA

Coincidieron en la posición contraria a la norma tanto CUP, Foro Asturias como UPN. Carlos García Adanero (UPN) mostró su rechazo a la ley recordando que hoy se cumple que hace 21 años ETA asesinó al concejal Jose Javier Mújica y denunció que el Ejecutivo pretende aprobar la ley con los que “aplaudieron aquel asesinato”, dejando que “reescriban la historia”.

Mientras, Isidro Martínez Oblanca (Foro Asturias) expresó su rechazo “más contundente a este innecesario proyecto” con el que, a su juicio, el Gobierno “sacrifica irresponsablemente” la “convivencia” nacida en la Transición por “mantenerse en el poder” y, además, “reedita la política de discordia”.

Desde la CUP, Albert Botran reconoció que la norma es un avance, aunque “no suficiente” para las demandas de las víctimas al “negarse a tocar la Ley de Amnistía” el Ejecutivo. .

En la abstención se quedaron tanto ERC como BNG. Carolina Telechea (ERC) reconoció que la ley queda “mucho mejor” que la que salió del Consejo de Ministros, pero lamentó que “no cambia la Ley de Amnistía”, aspecto al que también se agarró el diputado del BNG, Nestor Rego, porque, aunque hay “avances” falta esa “cuestión básica” de la “impunidad del franquismo” con la Ley de Amnistía.

Antes de que interviniera el ministro Bolaños, el diputado del PSOE que defendió el texto, Valentín García intentó aclarar la polémica y proclamó “con toda rotundidad, que esta disposición adicional decimosexta (la impulsada por PSOE y UP, pactada con Bildu) ampara a los estudiantes y a los trabajadores, entre otros, que sufrieron represalias, disparos y en algunos casos fueron asesinados, cuando luchaban por la consolidación de la democracia. «¡No ampara, no ampara a las bandas terroristas ni a las bandas contraterroristas! Por más que se falte a la verdad», indicó.

(SERVIMEDIA)

Sigue nuestras noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí